Cuando todavía no estamos recuperados del posado de Terelu
en Interviú (en el que se ha hecho un Beatriz Trapote porque no enseña pezón ni
nada que se le parezca) y servidor no deja de pensar en la cantidad de cosas
que podrían guardarse en semejante entreteto, en Telecinco se están enfrentando
a una situación altamente crítica.
¿Se le ha roto una uña a Ana Rosa? Peor: nadie quiere
anunciarse en La Noria. Y
cuando digo nadie, es nadie. El pasado sábado sólo hubo dos cortes
publicitarios en las cuatro horacas de programa, durante los que se emitieron
–agárranse los machos- cinco anuncios. Cinco. Uno de esos cinco dijo que fue
sin su consentimiento y el otro, Wilkinson, ha dicho que ya no se anunciará más
en el programa de Telecinco. El drama.







