Y lo es por la sencilla razón de que concentra más realities
por hora que todo el conglomerado de Telecinco junto contando resúmenes, galas,
reposiciones, debates, tertulias y corrillos. En su parrilla encontramos
programas de telerrealidad para y sobre adolescentes descerebrados, canis de
Santa Monica, garrulos de Miami Beach o fulanas de medio pelo de Arkansas (por
decir algo). De hecho, sus realities son una mezcla entre el mamoneo Mujeres y hombres y
viceversa y los ideales de Disney Channel.
Uno de mis formatos favoritos de la MTV es, sin duda alguna,
Parental Control. Es alucinante cómo pretenden que nos traguemos que ese
programa es real. Por si alguien no lo ha visto, la mecánica es la siguiente:
unos padres, hartos del chorbo/chati del hijo/a en cuestión, llaman a la MTV
para que les ayude a organizar dos citas con dos candidatos diferentes (y
pre-aprobados por los padres) para el retoño en cuestión. La actual pareja se
sentará con los suegros a ver cómo van las citas mientras intercambian insultos,
para que al final el vástago decida entre la pareja actual o los candidatos
paternos. Un cuadro.



